miércoles, 7 de diciembre de 2016

¿Qué es ser pareja?


¿Qué significa para nosotros tener una pareja o ser parte de una pareja?, es elegir con quien compartir tu vida, tus objetivos, establecer cuáles son nuestros límites como pareja y a nivel individual, qué tipo de compromiso tenemos, cómo es nuestra intimidad, nuestra comunicación, cómo hacemos frente a los problemas, la manera de relacionarnos entre nosotros, cómo negociamos los planes que a ambos no nos apetece o gusta hacer, qué papel desempeñamos, cómo nos entendemos en nuestras relaciones eróticas, etc.
Es mucho más que mera interacción, por lo que a veces es normal que puedan surgir conflictos entre las parejas debidos a diferencias de opiniones, pero sobre todo a la hora de ceder, porque ambos miembros de la pareja quieren ganar y no nos damos cuenta de que es más optimo que uno de los miembros gane y el otro pierda, a que pierdan ambos de ellos.  Y es que en una pareja la democracia no sirve, porque es cosa de dos.
Cada pareja tiene su forma de tratarse entre ellos, cómo gestionan sus conflictos, qué limites establecen entre ellos y entre las personas de su alrededor, la gestión del tiempo de cada uno y el de ambos, etc. Hay muchas tipologías para el amor y mientras que a ningún miembro le genere malestar las conductas del otro, no suelen aparecer los conflictos.
El problema surge cuando en vez de cooperación, aparece la competitividad, en vez de mantener tu independencia y tu “libertad”, aparece la dependencia, en vez de tener en cuenta tu opinión, aparecen las imposiciones, en vez de compartir tú tiempo con tu pareja, aparecen dificultades para mantener el vínculo.
Algunos de estos problemas pueden surgir de creencias o tópicos sociales que tomamos como verdades absolutas, y por ello vamos a desmentir algunos de ellos.
-          “Mi media naranja”; nos centramos en buscar a esa persona ideal, perfecta, esa persona que nos complementa. Creamos una idealización y exigencia a la hora de buscar pareja, por lo que es difícil que una persona sea compatible con otra al 100%. No es cuestión sólo de elegir a nuestra pareja, la cuestión es aprender a gestionar los conflictos que pueden aparecer.
-          “No me entiende” o “no tiene razón”; a veces estamos tan metidos en nuestro punto de vista, que creemos que es una única verdad y en realidad hay tantas verdades cómo personas hay en el mundo.  Tenemos que conocer el punto de vista de la otra persona antes de anticipar o dar por hecho por qué ha actuado de esa manera. Sentarnos y comunicarnos con nuestra pareja es fundamental.
-          “Somos uno”; tendemos a pensar que hay que hacerlo todo en pareja y en verdad tenemos que cultivar cierta independencia. Tenemos que tener nuestro jardín privado, actividades que realicemos con amigos, familiares o solos.
-          “Tiene que cambiar”; querer cambiar a la otra persona es un error, porque tenemos que querernos tal y como somos. Cuando intentamos cambiar a una persona la relación puede verse afectada de una manera negativa.
-          “Él o ella es el que me tiene que pedir perdón”; dos personas no discuten si una no quiere, no hay que buscar culpables, sino aprender a gestionar problemas y buscarles solución.
-          “Es muy egoísta”; si llamo a mi pareja egoísta es un signo de egoísmo en sí, porque estamos trasmitiendo que la otra persona no está actuando cómo nosotros queremos o cómo no compartimos.
-          “Con mi pareja tengo que darlo todo”; cuando damos todo por una persona nos estamos olvidando de algo importante, nosotros, tenemos que cuidarnos primero para poder estar bien y disfrutar con los demás. Por ejemplo, nosotros tenemos en una huevera doce huevos, se los damos a nuestra pareja y meses después, rompemos con ella o él, hemos perdido todos nuestros huevos, por lo que será más doloroso para nosotros volver a empezar, que si en vez de doce huevos hubiéramos puesto 4.

La relación de pareja hay que cuidarla, ya que es la pareja la que tiene que fomentar y cultivar el amor y no al revés. Tenemos que respetarnos a nosotros mismos y entre nosotros, aceptar y aceptarnos, decir de manera adecuada con lo que no estamos de acuerdo, reforzar a nuestra pareja y a nosotros mismos, etc.

“Y es que el amor no necesita ser entendido, simplemente necesita ser demostrado”

(Paulo Coelho)

No hay comentarios:

Publicar un comentario