martes, 24 de mayo de 2016

Desmontando Mitos Eróticos


A pesar de que nuestra sociedad está cambiando la idea de vida sexual, no hablamos tanto de este tema como deberíamos, ya sea por miedo o vergüenza por lo que otras personas vayan a pensar de nosotros.

Gran parte de estos prejuicios vienen predeterminados en algunos casos por nuestra educación sexual. Nuestros padres no nos informaron bien o no resuelven nuestras dudas, lo conciben como un tema muy incómodo.

Nuestro plan B para informarnos de este tema es a través de los rumores que escuchamos (dando por hecho que son ciertos) o en otros casos, cuando por suerte o por desgracia hemos pillado a alguien realizando algún acto erótico. También obtenemos información a través de las películas porno o eróticas, las cuales nos ofrecen conductas que no se corresponden con la vida erótica normal, esto da pie a confusiones sobre las relaciones sexuales.

¿Por qué cuando vemos una película de amor tenemos claro que es algo imposible o idealizado y en cambio, cuando es una película erótica nos empeñamos en imitarlo o buscarlo? Una de las razones puede ser que nuestras experiencias con otras parejas, nos hagan más expertos en el tema de las rupturas sentimentales, además, tendemos a consultarlo con amigos; En cambio, cuando hay un problema sexual no tendemos a contarlo a los demás y por lo tanto, no tenemos tanta información ni tantos puntos de vista.

Cuando sacamos conclusiones precipitadas o tenemos información ambigua o no del todo fiable, solemos formarnos teorías o ideas que “van a misa” creándonos prejuicios o mitos.

Vamos a desmontar los mitos eróticos más frecuentes:

·         El sexo sólo es coito, lo demás son preliminares: esto no es cierto, el sexo es todo el conjunto de prácticas eróticas, incluidos los besos o caricias.

·         Todas las mujeres deben llegar al orgasmo durante la penetración: esto no es así, un gran porcentaje (entorno al 76%) no llegan al orgasmo durante la penetración. Esto se debe a que el orgasmo femenino se consigue mediante la estimulación directa o indirecta del clítoris.

·         Los dos tenemos que llegar al orgasmo a la vez: esto no es así, la respuesta orgásmica de cada género es diferente, anatómicamente la mujer está preparada para tener varios orgasmos, mientras que el hombre sólo suele eyacular una vez.

·         Si una mujer no grita durante el orgasmo es que no ha sido tan intenso: cada orgasmo es subjetivo, no hay dos orgasmos iguales ni maneras de reaccionar a él, un orgasmo silencioso puede ser igual o más placentero de uno escandaloso, no tiene nada que ver.

·         Sólo da placer un pene grande: La sensibilidad de la vagina está presente sólo en el primer y tercer tercio por lo que no es determinante, además, como hemos dicho antes, pocas mujeres llegan al orgasmo durante la penetración. Incluso un tamaño grande de pene puede llegar a ser molesto o doloroso.

·         El hombre tiene que durar mucho para que la mujer disfrute: cada pareja tiene su ritmo erótico y no hay tiempos estipulados, dos parejas pueden estar satisfechas sexualmente con la duración de sus relaciones y cada una de ellas dedica una cantidad de tiempo diferente.

·         Las fantasías eróticas son de pervertidos: cada persona vive su sexualidad a su manera y cada uno tiene distintas preferencias sexuales. No por querer utilizar determinados juegos somos pervertidos. Nuestro deseo es determinado, no deseamos todo.

·         Casi ninguna mujer se masturba, y las que lo hacen son unas guarras: en nuestra sociedad hemos normalizado que los hombres se masturben frecuentemente, pero no lo tenemos tan normalizado con las mujeres y lo que queremos es que puedan realizar las mismas prácticas eróticas en ambos sexos sin ser juzgados.

·         Las personas con pareja no pueden masturbarse ni ver películas porno: la sexualidad es una parte importante de nosotros mismos y tenemos que seguir cuidándola. Si nuestra pareja quiere seguir con estos hábitos, no significa que nos quiera menos o que no nos deseé. Es importante nuestra intimidad erótica y el respeto por la intimidad de tu pareja.

·         Los hombres que sienten placer con actos eróticos relacionados con el ano son homosexuales o bisexuales: no se tiene que cuestionar la orientación sexual de un hombre porque sienta placer en una zona erógena, no está relacionado, no tiene nada que ver. Es una zona que debido a las contracciones del orgasmo produce placer en ambos sexos sean de la orientación que sean. 

·         Las mujeres que se acuestan con muchos son unas putas: cada mujer tiene que vivir su sexualidad plenamente y tiene la absoluta libertad de decidir con quién lo comparte, a pesar de no sentir necesariamente amor. Esta actitud machista también la potencia la propia mujer, a veces somos las primeras en juzgar a una mujer liberada sexualmente y esto no puede seguir así.


En este vídeo se comparan las relaciones en las películas porno y en la vida real:



Podemos decir que la sexualidad la vamos formando con nuestra experiencia por lo que, para aumentar la calidad de nuestras relaciones eróticas, debemos hablar más abiertamente de nuestra sexualidad y obtener más información realista.



“Tu sexo es Tuyo” (Sylvia de Béjar)

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